El Instituto Nacional de la Yerba Mate concretó el despido de la cuarta parte de su personal en el marco del giro desregulatorio impulsado por la política económica de fines de 2023.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) aplicó una drástica reducción de su planta de empleados en las últimas semanas. La decisión implicó la cesantía de aproximadamente el veinticinco por ciento del total de trabajadores, afectando áreas administrativas y operativas claves del organismo.
La medida se inscribe en la estrategia de desregulación y ajuste del gasto público que lleva adelante el gobierno nacional. El INYM, históricamente encargado de establecer precios de referencia y fiscalizar la actividad, había visto limitadas sus funciones tras un cambio normativo ocurrido a fines del año pasado.
Hoja de ruta 2026: una pared de deuda, vuelta limitada a los mercados, un Washington con más favoritos y un FMI más duroEl achicamiento del organismo con sede en Misiones genera preocupación entre diversos actores de la cadena productiva. La actividad yerbatera enfrenta un escenario de precios liberados y menor intervención estatal en la comercialización, lo que exige una readecuación de las estructuras internas del Instituto.
Las cesantías en el INYM se suman a la serie de ajustes que atraviesan los organismos descentralizados a nivel federal. La directriz política busca minimizar la injerencia estatal en mercados específicos, delegando las funciones de control y promoción en los actores privados.
Se prevé que la reestructuración interna continúe con la revisión de los programas y presupuestos del Instituto, buscando acotarlo estrictamente a funciones de apoyo técnico y estadístico. La expectativa es que el INYM opere con una estructura significativamente más pequeña y menos costosa para el Tesoro.
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