La potestad creativa que Stanley Kubrick ejerció en El Resplandor estaba legitimada por un contrato que le permitía alterar sustancialmente la novela de Stephen King.
La adaptación cinematográfica de El Resplandor (1980) ha sido objeto de debate por décadas, centrando la controversia en la drástica alteración que Stanley Kubrick aplicó al material original de Stephen King. Mientras la película es considerada un hito del género, el autor nunca ocultó su profundo descontento con la visión del cineasta.
Sin embargo, documentos recientes confirman que la autonomía de Kubrick no fue una usurpación, sino un derecho formalizado. Al momento de firmar el acuerdo para ceder los derechos, el director se aseguró de incluir una cláusula que le otorgaba total libertad para modificar la trama, personajes y atmósfera de la novela.
Los fans de ‘El señor de los anillos’ han tenido esta queja durante años, pero Peter Jackson se justificó de manera tajanteA pesar del enfado expresado repetidamente por King —quien criticó duramente la frialdad y el desenlace propuesto por Kubrick—, el director había dejado claro desde el inicio que su proceso de adaptación no se ceñiría a la fidelidad del texto. La firma del contrato significó una aceptación tácita de esta metodología.
La exigencia de control absoluto era coherente con la trayectoria artística de Kubrick, conocido por reinterpretar las fuentes literarias en las que se basaban sus obras. Esto le había permitido abordar proyectos complejos con una visión propia, priorizando la estructura visual y temática por encima del apego narrativo.
Esta revelación contractual aclara el fundamento de la versión fílmica, confirmando que la obra que llegó a las pantallas fue el resultado de una negociación donde la visión autoral de Kubrick prevaleció legalmente sobre la del creador de la historia original.
SDN Digital, solo información.



