El Banco Central de la República Argentina implementó un fuerte aumento de la tasa de política monetaria y modificó requisitos de encaje en un intento por contener la dinámica inflacionaria y las presiones cambiarias.
El Directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso este martes una suba de 500 puntos básicos en la tasa de interés de referencia. La medida eleva el rendimiento nominal anual para los pases pasivos, buscando absorber liquidez del mercado y desalentar la demanda de divisas ante la persistente aceleración de los índices de precios minoristas.
Fuentes oficiales justificaron la decisión argumentando la necesidad de reestablecer anclas financieras y coordinar expectativas macroeconómicas. La autoridad monetaria también ajustó los coeficientes de encaje para las entidades financieras, específicamente para los depósitos a plazo fijo, forzando una mayor inmovilización de capitales bancarios.
EEUU: protestas en Nueva York tras el asesinato de una mujer a manos de un agente migratorio en MinnesotaAnalistas económicos señalaron que la combinación de ambas herramientas busca enviar una señal de firmeza en el manejo monetario. Sin embargo, alertaron sobre el potencial impacto contractivo de tasas tan elevadas sobre la actividad crediticia y la inversión privada a corto plazo.
La oposición política criticó la implementación tardía de las medidas, calificándolas de paliativas y sin un plan integral de fondo que ataque el déficit fiscal. Señalaron que los movimientos adoptados reflejan la dependencia exclusiva de instrumentos monetarios para intentar solucionar problemas de origen estructural.
Tras el anuncio, el mercado cambiario reaccionó con una leve desaceleración en la cotización del dólar libre, mientras que los bonos soberanos mostraron una recuperación marginal. Los operadores, no obstante, se mantienen cautelosos a la espera de los próximos indicadores de inflación.
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