El Cártel de Jalisco Nueva Generación señaló a María Julissa como la informante clave que facilitó datos estratégicos a las fuerzas de seguridad durante el último operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes.
La organización criminal difundió una acusación directa contra la mujer por una supuesta filtración de inteligencia que permitió localizar los refugios del líder delictivo. El grupo sostiene que la información proporcionada fue determinante para que las unidades de élite lograran vulnerar los anillos de seguridad en la zona de influencia del cartel.
Este señalamiento surge tras los movimientos de las fuerzas federales que cercaron áreas rurales y urbanas donde se presume la presencia de la jerarquía narco. La difusión de estos mensajes busca identificar responsables internos ante la eficacia de las incursiones oficiales que pusieron en riesgo la libertad del jefe máximo de la estructura.
EEUU sigue reforzando su despliegue en Medio Oriente y lanza cazas furtivos F-22María Julissa quedó expuesta a una situación de alta peligrosidad debido a la naturaleza de la denuncia pública efectuada por la banda criminal a través de sus canales de propaganda. Las autoridades evalúan la veracidad de estas comunicaciones que suelen preceder a actos de violencia dirigida contra personas marcadas como traidoras por la cúpula delictiva.
El gobierno mexicano mantiene un estricto hermetismo sobre las fuentes de inteligencia que permitieron avanzar sobre los cuadros de mando de la organización en los últimos días. No existen confirmaciones oficiales que validen la participación de civiles en las tareas de infiltración que menciona el comunicado emitido por los sicarios.
La tensión en la región aumentó tras la viralización de las amenazas, mientras los especialistas rastrean el origen de los archivos multimedia publicados en redes sociales. La seguridad de la persona involucrada se convirtió en una prioridad para evitar represalias inmediatas en medio de la disputa entre el Estado y el narcotráfico.
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