La hija de Marisa Porcel se niega a abandonar el chalé de su madre embargado por Hacienda: «pedían que se les pagara 300.000€»

La reconocida actriz española Marisa Porcel dejó tras su muerte una deuda fiscal superior a los 1,4 millones de euros con la Hacienda pública de su país.
Marisa Porcel falleció en 2018 luego de una extensa trayectoria en el cine y la televisión de España. Su papel más emblemático fue el de Pepa en la serie Escenas de matrimonio, donde personificaba a una mujer de carácter fuerte en una dinámica de pareja que capturó a la audiencia masiva durante años.
A pesar de su éxito profesional y la popularidad alcanzada, los informes oficiales de la Agencia Tributaria revelaron un pasivo millonario que todavía persiste. La cifra exacta supera el millón de euros y se vincula directamente con una sociedad comercial que la artista utilizaba para gestionar sus ingresos y contratos profesionales.
La situación financiera de la actriz salió a la luz en los listados periódicos que publica el fisco español sobre grandes deudores. Estas obligaciones suelen mantenerse vigentes más allá del fallecimiento de los contribuyentes y recaen sobre el patrimonio heredado por sus sucesores legales, quienes deben afrontar el compromiso.
El caso de Porcel se suma a una lista de figuras del espectáculo europeo que enfrentaron reclamos impositivos severos en el último tiempo. Las autoridades españolas mantienen una política de vigilancia estricta sobre las rentas generadas por actividades artísticas y el uso de estructuras societarias para la facturación de servicios personales.
El legado de la actriz queda ahora vinculado a este conflicto económico que trascendió su carrera en los escenarios. La resolución de la deuda depende de la liquidación de los bienes existentes y de la gestión administrativa de sus herederos frente a las exigencias recaudatorias del Estado.
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