La defensa de Jair Bolsonaro solicitó ante la justicia brasileña beneficios procesales basados en un presunto deterioro de su estado de salud físico.
Los abogados del expresidente elevaron un recurso formal ante las autoridades judiciales para modificar las condiciones de su permanencia en custodia. El escrito subraya que el entorno actual no garantiza la atención médica especializada que requiere el exmandatario tras las complicaciones derivadas de sus cirugías previas.
Esta nueva ofensiva legal coincide con el movimiento realizado en enero, cuando el dirigente fue reubicado en una dependencia con mayor confort y equipamiento. Aquella decisión buscaba inicialmente responder a reclamos sobre la seguridad y el bienestar básico del procesado durante el transcurso de las investigaciones.
EEUU sigue reforzando su despliegue en Medio Oriente y lanza cazas furtivos F-22El núcleo del pedido radica en la necesidad de un seguimiento clínico riguroso que, según sus allegados, resulta difícil de cumplir en las instalaciones de la Policía Militar. La defensa insiste en que las secuelas del ataque sufrido hace años demandan un entorno controlado que solo una estructura hospitalaria o domiciliaria puede brindar.
Por su parte, los órganos de control y la fiscalía evalúan la veracidad de los informes presentados para descartar cualquier intento de evasión a las restricciones impuestas. La justicia brasileña mantiene una postura estricta sobre los beneficios otorgados a figuras políticas de alto perfil involucradas en causas de sedición.
Se espera que el magistrado interviniente dicte una resolución definitiva luego de analizar los peritajes de los médicos oficiales designados por el tribunal. El fallo determinará si Bolsonaro continúa su proceso bajo el régimen actual o si obtiene la autorización para un traslado por motivos humanitarios.
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