La industria cinematográfica mundial revirtió la tendencia de la crisis pandémica en 2023, logrando cifras de asistencia y recaudación cercanas a los niveles históricos.
El año 2023 se consolidó como el periodo de la recuperación económica definitiva para las grandes productoras y las salas de cine a nivel global. Tras tres años de incertidumbre, la asistencia a las salas demostró un repunte sostenido, impulsado por una cartelera que finalmente logró sincronizar grandes fenómenos de taquilla en simultáneo.
La crisis generada por la pandemia de COVID-19 había impactado gravemente la cadena de valor del sector, obligando a extensos cierres y acelerando la migración de audiencias hacia las plataformas de streaming. El desafío central de la industria era demostrar que la experiencia de la sala física mantenía la vigencia necesaria para motivar la salida del espectador habitual.
Hoy en ‘streaming’: El final de la mejor trilogía de terror de los últimos añosEsta demostración se articuló mediante estrenos que lograron capturar la conversación social de manera masiva. La estrategia de grandes estudios consistió en concentrar lanzamientos con elevado poder de convocatoria, revirtiendo la escasez de títulos que había caracterizado a los dos años inmediatamente anteriores.
Gracias a este rendimiento, las cifras de recaudación bruta de 2023 lograron acercarse a promedios de asistencia que no se registraban desde 2019. Si bien la recuperación no fue uniforme en todos los mercados, la taquilla global demostró una resiliencia superior a la esperada por los analistas financieros del entretenimiento.
El sector ahora enfrenta el reto de sostener este ritmo en 2024, mitigando los efectos residuales de las huelgas de guionistas y actores que afectaron la producción de grandes títulos y que podrían generar un vacío en la oferta de estrenos para los próximos meses.
SDN Digital, solo información.



