Colombia propuso una respuesta militar y estatal coordinada a nivel latinoamericano para neutralizar la capacidad desestabilizadora del crimen organizado transnacional.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, elevó la discusión sobre la crisis de seguridad regional al señalar al narcotráfico como un motor de desorden geopolítico que requiere una respuesta continental unificada.
El mandatario afirmó que las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas han superado la categoría de meros grupos criminales para funcionar como factores decisivos en la inestabilidad política de los países y la erosión institucional en toda la región.
Brasil dejará de representar a la Argentina en la Embajada en VenezuelaEn este marco, Petro urgió a los Estados latinoamericanos a diseñar una estrategia de defensa conjunta, destacando la necesidad de que las distintas Fuerzas Armadas trabajen bajo un esquema de cooperación que trascienda las fronteras nacionales.
La propuesta implica un cambio de doctrina al posicionar la lucha contra el narcoterrorismo como un problema de seguridad hemisférica que exige recursos y coordinación compartida para enfrentar estructuras logísticas que operan sin respetar límites jurisdiccionales.
El pronunciamiento ocurre en momentos en que el gobierno de Bogotá enfrenta una intensa actividad violenta de grupos armados ilegales ligados al tráfico, los cuales mantienen una fuerte autonomía operativa en zonas fronterizas clave del país.
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