El ministro de Economía bonaerense denunció que la provincia dejó de percibir 22,2 billones de pesos por el recorte de fondos nacionales y exigió el cese de la asfixia financiera.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó un balance crítico sobre el impacto de las políticas fiscales aplicadas por la administración central desde diciembre pasado. Pablo López, titular del Palacio de Hacienda provincial, detalló que el territorio bonaerense enfrenta un desajuste masivo derivado de la quita de transferencias y la suspensión de proyectos.
Según los datos oficiales de la cartera económica, el monto total de los recursos que no ingresaron a las arcas provinciales asciende a 22,2 billones de pesos. Esta cifra integra el recorte de partidas discrecionales, la eliminación de subsidios específicos y las deudas acumuladas por el Estado nacional con el distrito.
EEUU sigue reforzando su despliegue en Medio Oriente y lanza cazas furtivos F-22El funcionario graficó la severidad del ajuste al comparar el desfinanciamiento con el plan de infraestructura de la provincia. López aseguró que el volumen de fondos recortados representa el equivalente a ocho años de inversión total en obra pública para los municipios bonaerenses.
El informe incluyó un reclamo directo hacia la Casa Rosada para que modifique el esquema actual de distribución de fondos. El ministro solicitó formalmente que el Gobierno nacional detenga el recorte sistemático de partidas que compromete la estabilidad financiera y la capacidad de gestión del Ejecutivo provincial.
Esta presentación se produce en un escenario de confrontación abierta entre La Plata y el Gobierno nacional por el manejo de la coparticipación. Mientras la provincia busca exponer el impacto real de las medidas en el territorio, el conflicto por los recursos públicos entra en una fase de mayor tensión política.
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