El arresto de Nicolás Maduro dispara la inmediata asunción de la vicepresidenta ante la Asamblea Nacional, profundizando la crisis institucional en Caracas.
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela se prepara para jurar esta tarde ante la Asamblea Nacional, minutos después de confirmarse la detención del presidente Nicolás Maduro. El hecho, calificado de movimiento abrupto por fuentes diplomáticas en la región, implica un quiebre constitucional sin precedentes recientes y activa de inmediato los protocolos de sucesión en el país caribeño.
La detención de Maduro se produjo en circunstancias poco claras durante la madrugada en las cercanías del Palacio de Miraflores. Aunque los detalles oficiales son escasos, reportes de seguridad interna indicaron que el mandatario fue puesto bajo custodia por elementos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, sugiriendo la participación de una facción interna del chavismo en la maniobra.
EEUU advierte a Diosdado Cabello si no colabora con la transición en VenezuelaEl suceso tiene lugar en un clima de extrema tensión con Washington, que emitió un comunicado urgente instando a la calma y a la convocatoria inmediata de elecciones libres. La Casa Blanca deberá definir en las próximas horas si reconoce al nuevo gobierno provisional, en medio de la polarización política que caracteriza las relaciones bilaterales.
La vicepresidenta deberá lograr el aval de la Asamblea Nacional, un cuerpo legislativo cuya legitimidad ha sido históricamente cuestionada. Su capacidad para consolidar rápidamente apoyo dentro de las Fuerzas Armadas y el Partido Socialista Unido de Venezuela será determinante para evitar un vacío de poder total.
Los mercados internacionales reaccionaron con nerviosismo, registrándose una caída inmediata en el precio de los bonos venezolanos. Los países vecinos y los organismos regionales mantienen reuniones de emergencia para evaluar las implicaciones de este cambio de mando en la estabilidad de América Latina.
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