En este espacio hablamos de estética desde el conocimiento, porque una piel sana no es casualidad, es el resultado de buenos hábitos.
Uno de los factores que más envejece la piel no es la edad, sino el daño solar acumulado. La exposición diaria al sol, incluso cuando no lo sentimos fuerte, va generando un desgaste silencioso en la piel. Este daño afecta a las células que mantienen la firmeza y la elasticidad, y con el tiempo se traduce en manchas, arrugas y flacidez.
El sol emite distintos tipos de radiación que penetran en la piel y alteran su estructura. Por eso hablamos de fotoenvejecimiento, un envejecimiento provocado por el sol y no por el paso natural del tiempo.
Estrés y piel: la emoción que también se ve en el espejo – Por Karina Montañez – Dermatocosmiatra especializada en neurocosméticaLa herramienta más efectiva para prevenir este proceso es el uso diario del protector solar re aplicándolo cada 3 horas. No es solo para la playa ni para el verano. El protector solar protege la piel todos los días, ayuda a mantener el colágeno, mejora la calidad de la piel y cuida los resultados de los tratamientos estéticos.
Una piel que se protege responde mejor, envejece más lento y se mantiene más uniforme y luminosa.
En nuestros consultorios trabajamos el cuidado de la piel de manera personalizada, enseñando a cada paciente cómo protegerse correctamente y cómo acompañar esa protección con tratamientos de rejuvenecimiento adecuados.
Estamos en Caseros 955, San Luis, un espacio donde la estética se trabaja con conciencia, prevención y base profesional.

