Brasil: al menos 40 muertos en Minas Gerais por un temporal devastador

Las precipitaciones récord de febrero provocaron inundaciones y aludes masivos que dejaron a miles de personas fuera de sus hogares y 27 desaparecidos.
El volumen de lluvia acumulado durante el mes de febrero superó los 580 milímetros y generó una crisis hídrica sin precedentes en las zonas afectadas. Las tormentas persistentes saturaron la capacidad de absorción del suelo y derivaron en el desborde de ríos y arroyos principales.
Los equipos de defensa civil y bomberos concentran sus esfuerzos en localizar a las 27 personas que permanecen desaparecidas tras los desmoronamientos de cerros. Las tareas de búsqueda se ven obstaculizadas por el barro acumulado y la inestabilidad del terreno en las áreas residenciales más golpeadas.
El número de ciudadanos que debieron abandonar sus casas ya se cuenta por miles y requiere una logística de asistencia sanitaria permanente. Los centros de evacuados reciben a familias enteras que perdieron la totalidad de sus pertenencias debido al ingreso de agua y lodo en las estructuras edilicias.
El servicio meteorológico mantiene los avisos de alerta ante la posibilidad de nuevas tormentas que podrían empeorar el estado de los caminos y puentes. La interrupción de servicios básicos como la electricidad y el agua potable complica la situación de los distritos que permanecen aislados.
Las autoridades locales coordinan con el poder ejecutivo el envío de suministros básicos y maquinaria pesada para despejar las vías de comunicación principales. El foco de la emergencia se mantiene en la prevención de nuevos incidentes mientras se aguarda que estabilicen los niveles de los cauces de agua.
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