La escalada de tensiones en Asia y América Latina forzó a los grandes capitales a una notoria retirada de los activos de mayor riesgo global.
Los mercados financieros internacionales reportaron una jornada marcada por la cautela extrema, impulsada directamente por el recrudecimiento de las crisis geopolíticas. El sentimiento de aversión al riesgo dominó las transacciones, obligando a los operadores a reevaluar sus carteras y estrategias de inversión ante la creciente incertidumbre global.
Este clima impactó particularmente en los activos considerados más volátiles. Las principales criptomonedas, lideradas por el Bitcoin, sufrieron correcciones significativas, perdiendo soportes clave en las últimas 48 horas. Similares movimientos bajistas se observaron en los índices bursátiles de crecimiento y en algunas materias primas industriales de alta sensibilidad.
Fondos de bonos: cómo invertir en renta fija de forma segura, diversificada y sencillaEn Asia, la persistencia de focos de conflicto comercial y militar generó la mayor presión sobre el capital. Las declaraciones cruzadas entre potencias regionales aumentaron la percepción de inestabilidad sistémica, llevando a los grandes fondos a liquidar posiciones que dependían de la continuidad de la estabilidad económica y logística.
Simultáneamente, la volatilidad política y económica en varios países de América Latina profundizó el éxodo de capitales. La combinación de inestabilidad cambiaria y decisiones regulatorias inesperadas en mercados clave del subcontinente disminuyó el atractivo regional para los inversores internacionales.
Como resultado directo, los flujos de inversión se dirigieron hacia los activos de refugio tradicional. El dólar estadounidense y los bonos soberanos de baja exposición crediticia se fortalecieron, confirmando que la seguridad del capital es la prioridad dominante en el panorama actual.
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