Mientras el gobierno provincial otorga una nueva actualización salarial, el sindicato docente y los datos del IPC revelan una realidad económica compleja para los trabajadores estatales.

La reciente actualización salarial otorgada a los empleados de la administración pública en San Luis ha generado reacciones inmediatas en los sectores gremiales. A pesar de la desaceleración en el índice general de precios, los sindicatos advierten que los montos fijos percibidos no alcanzan para recuperar el poder adquisitivo perdido.
El reclamo de UTEP: «No recompone el salario»
Irán anunció un «acuerdo general» con EEUU sobre «puntos rectores» del pacto nuclearEl foco del conflicto se ha materializado en un contundente comunicado gráfico difundido por la Unión de Trabajadores de la Educación Pública de San Luis (U.T.E.P.-S.L.). El sindicato docente expuso números concretos sobre el impacto real del aumento en el bolsillo de los educadores.
Según la imagen difundida por el gremio, el incremento del 5% se traduce en una suma de apenas $46.364 para el caso testigo de una maestra de grado con 20 años de antigüedad.
La postura del sindicato es clara y directa: «Este 5% no recompone el salario». El mensaje subraya que, más allá de los porcentajes anunciados, el valor nominal del incremento resulta exiguo para afrontar el costo de vida actual, especialmente para profesionales con dos décadas de trayectoria en el sistema educativo.
Análisis: La inflación en San Luis y el costo de vida
Para entender el reclamo gremial, es necesario contrastar el aumento salarial con el último informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de San Luis.
Si bien el Nivel General del IPC registró una variación del 2,5% en enero (con respecto al mes anterior), un análisis desagregado muestra que los rubros más sensibles para la economía familiar aumentaron por encima de ese promedio, licuando gran parte de la mejora salarial.
Los puntos críticos de la inflación puntana:
• Alimentos y Bebidas: Este capítulo, que es el de mayor incidencia en el bolsillo de los trabajadores, subió un 2,9%, superando el índice general.
• Vivienda y Servicios Básicos: Registró un alza del 3,3%. Dentro de este rubro, el golpe más fuerte provino de la electricidad, que sufrió un aumento del 14,1% en un solo mes, y los materiales para reparaciones del hogar.
• Otros bienes y servicios: Fue el rubro que más aumentó, con un 3,7%, impulsado por artículos de tocador y belleza y cigarrillos.
La disparidad de precios en la góndola
Aunque el índice general parece contenido, la realidad en los comercios muestra dispersiones alarmantes que afectan la canasta básica. Mientras que algunos productos estacionales bajaron, otros esenciales se dispararon muy por encima del 5% de aumento salarial otorgado:
• La papa aumentó un 41,4%.
• La manzana subió un 32,1%.
• El tomate redondo incrementó su precio un 18,2%.
• El filet de merluza subió casi un 10%.
El escenario económico en San Luis presenta una paradoja: aunque la inflación mensual oficial (2,5%) es técnicamente inferior al aumento otorgado (5%), la estructura de gastos de los hogares —donde los alimentos y los servicios básicos tienen un peso preponderante y suben a mayor ritmo— valida la sensación de insuficiencia expresada por UTEP. Con una inflación interanual que ya marca un 33,6%, la suma fija de $46.000 denunciada por los docentes parece quedar corta para recomponer el nivel de vida de los trabajadores públicos.



