La prolongada ausencia del expresidente boliviano Evo Morales del espacio público genera interrogantes en la política regional, mientras su entorno solo confirma una recuperación.
El líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) lleva más de una semana sin aparecer en eventos públicos ni emitir comunicados directos, situación que intensificó el rumor político en La Paz. La ausencia se hizo más notoria este fin de semana, cuando el exmandatario no condujo su habitual programa radial, un espacio que utiliza sistemáticamente para fijar posición y marcar la agenda de la oposición interna.
Allegados a Morales confirmaron a medios locales que la desaparición responde a un periodo de descanso y recuperación médica, aunque evitaron precisar la naturaleza de la dolencia o la fecha tentativa de su reaparición. Esta falta de detalle alimenta la especulación dentro de su propio partido, que atraviesa profundas divisiones internas.
Incendios en Chile: 15 muertos y 50.000 evacuados por el avance del fuego en el sur del paísLa figura de Evo Morales, aún sin detentar el poder ejecutivo, es central en el tablero político boliviano y cualquier interrupción en su actividad genera un vacío informativo y estratégico. Su rol es crucial tanto en el liderazgo de su facción en disputa con el actual gobierno como en la preparación del MAS para futuros procesos electorales.
Observadores políticos señalan que la prolongación de este silencio podría impactar la dinámica interna del oficialismo y obligar a sus referentes a acelerar la clarificación sobre el estado de salud del expresidente. El entorno político y mediático espera que el líder indígena rompa su ostracismo a la brevedad para disipar las versiones.
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