Tras su salida del Congreso Nacional y su regreso a la política de San Luis, Carlos González D’Alessandro protagonizó una semana de alto perfil mediático. Entre denuncias de corrupción y críticas al «mileísmo», el diputado provincial delinea una estrategia basada en la formación de cuadros y la diferenciación ideológica del oficialismo nacional.
De cara al inicio de un nuevo año legislativo, el diputado provincial y ex legislador nacional, Carlos González D’Alessandro, ha desplegado una intensa agenda de comunicación. En sus últimas intervenciones públicas, el dirigente ha dejado en claro que su ruptura con La Libertad Avanza (LLA) es definitiva, apostando por la construcción de un espacio propio denominado «Coherencia» y presentando una tesis política que busca explicar el funcionamiento del gobierno de Javier Milei.
Del «fenómeno libertario» al «mileísmo»
Irán anunció un «acuerdo general» con EEUU sobre «puntos rectores» del pacto nuclearEl eje central del relato actual de D’Alessandro es la distinción entre el proyecto original de La Libertad Avanza y lo que él denomina la consolidación del «mileísmo». Según el diputado, este último funciona como un fenómeno político-cultural basado en un «liderazgo moral más que programático», donde la confrontación simbólica prima sobre la gestión.
En sus declaraciones recientes, D’Alessandro descartó cualquier posibilidad de retorno al oficialismo nacional, argumentando que la estructura actual, bajo la influencia de figuras como Karina Milei, se dedica a «eliminar el disenso» y separar a los «leones de los corderos», quedándose solo con aquellos que obedecen sin cuestionar.
La teoría del «Slop» y la política del ruido
Una parte sustancial de su análisis comunicacional se centra en el concepto de «Slop», una categoría que el diputado introduce para describir noticias sin contenido o «ruido» industrializado. D’Alessandro sostiene que el gobierno utiliza «operadores simbólicos» o «sacerdotes» en redes sociales para replicar consignas y violencia verbal, lo que genera un aturdimiento en la oposición y en la sociedad.
Para el legislador, esta dinámica de «gobernar bajo el ruido» tiene un límite: «El slop sirve para comunicar, pero no sirve para gobernar; puede imponer una agenda, pero no forma cuadros», advirtió. Su crítica apunta a que el oficialismo carece de instituciones sólidas y construye mayorías transitorias basadas en un hartazgo social que podría revertirse ante la falta de resultados económicos.
Denuncias y proyección local
El tono del diputado se elevó considerablemente al referirse a la gestión ética del gobierno. En una entrevista reciente, D’Alessandro calificó al presidente Javier Milei como «partícipe necesario» de supuestos esquemas de corrupción dentro del espacio, mencionando irregularidades en organismos como la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y manejos turbios con criptomonedas.
En el plano legislativo provincial, D’Alessandro busca posicionarse como una alternativa al verticalismo de Buenos Aires. Criticó duramente la intervención del partido en San Luis dirigida por Karina Milei y Martín Menem, señalando que «no entienden la política puntana» y que intentan solucionar desde la capital los problemas generados por su propia gestión. Su objetivo para el nuevo ciclo es formar dirigentes con «criterio propio» y alejarse de la obediencia ciega que, según él, impera en el bloque nacional.
«La rebelión del ruido»: el lanzamiento editorial

Como cierre de su estrategia de posicionamiento, D’Alessandro anunció el lanzamiento de su libro, titulado La rebelión del ruido: el mileísmo, el slop y la política sin pensamiento.
La obra, que se espera esté disponible para el público a fines de marzo, funcionará como plataforma para una gira federal que comenzará en San Luis y se extenderá a Buenos Aires, Formosa y Salta. Además de la presentación física, el diputado adelantó que complementará la divulgación con un programa semanal en YouTube titulado «Liberate», donde analizará los conceptos del libro, buscando ganar la batalla cultural desde una óptica crítica al gobierno que supo integrar.



