Por Francisco Paz
La administración económica actual de la República Argentina presenta una configuración de «dos velocidades»: una consolidación técnica de las variables financieras y un rezago estructural en los indicadores de consumo e industria. Mientras el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logra niveles de resiliencia en sus reservas no vistos en el pasado reciente, la microeconomía enfrenta una fase de readecuación con costos sociales significativos.
1. Robustecimiento del Balance del BCRA y Ancla Cambiaria
El eje central del programa monetario descansa sobre la acumulación de reservas internacionales. Mediante una política de absorción de excedentes de pesos y una estrategia de compras netas en el Mercado Libre de Cambios (MLC), la autoridad monetaria ha logrado recomponer su posición neta.
Entre la euforia y el escepticismo, la volatilidad por la Inteligencia Artificial borró u$s1.5 billones de Microsoft, Meta y AmazonEste proceso está intrínsecamente ligado al esquema de crawling peg (microdevaluaciones diarias). Actualmente, este ajuste se mantiene en una trayectoria predefinida, buscando actuar como un «ancla nominal» para las expectativas inflacionarias. No obstante, el desafío técnico reside en el diferencial entre el ritmo de devaluación y la inflación núcleo (core inflation). Si la inflación supera sistemáticamente la tasa del crawl, se produce una apreciación cambiaria en términos reales, lo que genera tensiones en la competitividad exportadora, especialmente en el sector agroindustrial y de servicios basados en el conocimiento.
2. El contraste con la economía doméstica y el consumo
A pesar del ordenamiento de las cuentas públicas, la economía doméstica familiar transita un escenario de fuerte contracción. La convergencia de precios relativos —principalmente el ajuste en tarifas de servicios públicos y transporte— ha reconfigurado la canasta de consumo de los hogares argentinos.
- Poder adquisitivo: El salario real, pese a las actualizaciones paritarias, enfrenta una inercia inflacionaria que limita la capacidad de ahorro y desplaza el consumo de bienes durables hacia bienes de primera necesidad. El fenómeno de los «trabajadores pobres» (empleados formales cuyos ingresos no cubren la Canasta Básica Total) persiste como un desequilibrio sociodemográfico crítico.
- Crédito: Si bien la estabilidad macro ha permitido una incipiente reaparición del crédito privado, las tasas de interés reales positivas desincentivan el endeudamiento familiar para consumo no esencial.
3. La Industria Argentina ante el desafío de la apertura y el costo operativo
El sector manufacturero atraviesa un ciclo de alta volatilidad. Por un lado, la normalización del flujo de importaciones de insumos —facilitada por la mayor disponibilidad de reservas— permite una planificación productiva más estable. Por otro lado, la industria enfrenta dos frentes complejos:



