El gobierno israelí rechazó la estructura ejecutiva propuesta para la Franja de Gaza, alegando falta de consenso y una contradicción directa con su política de posguerra.
El Ejecutivo de Tel Aviv emitió una declaración formal cuestionando la reciente conformación de un órgano administrativo diseñado para gestionar la Franja tras el cese de hostilidades. La objeción principal se centró en la ausencia de participación israelí en el proceso de decisión y en el supuesto alineamiento del nuevo cuerpo con intereses contrarios a la seguridad nacional.
Fuentes oficiales israelíes señalaron que cualquier plan de gobernanza para Gaza debe garantizar la desmilitarización completa del territorio y la erradicación total de cualquier influencia de grupos armados. La administración de Benjamín Netanyahu ha sido enfática en que no permitirá que la estructura de posguerra beneficie a facciones que considera hostiles.
Reacción a las sanciones arancelarias de Donald Trump: marchas en Groenlandia y confrontación de Emmanuel MacronEl cuerpo en cuestión, cuya composición no ha sido detallada completamente, busca sentar las bases para una administración civil provisional que lidie con la distribución de ayuda humanitaria y la reconstrucción. No obstante, al no contar con la venia de Tel Aviv, su capacidad operativa y legitimidad regional se ven limitadas desde su anuncio.
Esta disputa subraya la profunda brecha entre Israel y varios actores regionales respecto al futuro político de Gaza. Mientras la comunidad internacional presiona por una solución transicional que pueda involucrar a facciones moderadas, el gobierno israelí mantiene su postura de control absoluto sobre las condiciones de seguridad post-conflicto.
El rechazo pone un freno inmediato a los esfuerzos diplomáticos que buscan establecer una hoja de ruta clara para la transición política en el territorio palestino.
SDN Digital, solo información.

