El riesgo país se sostiene sobre los 500 puntos y los ADRs caen hasta 6%

La debilidad persistente en los títulos de deuda soberana impide que el índice de riesgo país retome la tendencia bajista hacia niveles mínimos recientes.
El indicador de riesgo país, elaborado por JP Morgan, se mantiene estancado por encima de los 1.050 puntos básicos, frustrando la posibilidad de perforar nuevamente el piso simbólico de las cuatro cifras. Este freno se debe directamente a la presión vendedora que afecta a los principales títulos de deuda pública argentina que cotizan en los mercados internacionales.
Los bonos globales emitidos bajo legislación extranjera, especialmente los de vencimiento corto y medio (GD30, AL35), registraron nuevas caídas de precio, con pérdidas que oscilaron entre el 0,8% y el 1,5% en la jornada financiera. Este comportamiento eleva automáticamente el rendimiento exigido por los inversores y refleja una toma de ganancias cautelosa tras el rally de las últimas semanas.
Operadores bursátiles atribuyen la reciente volatilidad a la cautela generada por las demoras en la aprobación de reformas estructurales en el Congreso, sumado a la incertidumbre sobre la acumulación de reservas internacionales netas. Aunque la macroeconomía exhibe mejoras en materia de inflación y superávit fiscal, el mercado exige señales más concretas de sostenibilidad a largo plazo.
La perforación del umbral de los 1.000 puntos básicos es considerada crucial para mejorar la percepción crediticia de Argentina y facilitar el futuro acceso a fuentes de financiamiento. Mientras el riesgo país se mantenga en estos niveles, las oportunidades de reestructuración de deuda provincial y corporativa se enfrentan a un entorno de tasas más elevadas.
La cotización del índice continuará dependiendo de la dinámica de los precios de los títulos soberanos, que reaccionan a cada nuevo dato fiscal y a los avances legislativos en la agenda del gobierno. Solo una estabilidad sostenida en la deuda podría habilitar un nuevo intento de caída por debajo de la barrera psicológica clave.
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