La Casa Blanca anunció la próxima imposición de nuevos aranceles a las importaciones que, a partir de febrero, incrementarán su costo hasta un 10%.
El mandatario estadounidense confirmó la entrada en vigor de un nuevo esquema arancelario a partir del próximo 1 de febrero. La medida implica la aplicación de gravámenes adicionales sobre determinados productos que ingresan al país, los cuales ascenderán a un máximo del 10%.
La decisión ejecutiva forma parte de la estrategia de política comercial diseñada para rebalancear los términos de intercambio y proteger la industria manufacturera local. Funcionarios del Departamento de Comercio justificaron la tarifa como una herramienta necesaria para contrarrestar prácticas desleales de países exportadores.
Así hablaron los medios del mundo de la firma del acuerdo del Mercosur y la Unión EuropeaEl anuncio generó inmediatamente repercusiones en las bolsas y los mercados internacionales, especialmente en los principales socios comerciales de Washington. Gobiernos de Asia y Europa expresaron preocupación por el impacto que esta escalada arancelaria podría tener sobre las cadenas de suministro globales.
Analistas económicos señalan que el incremento impositivo podría tener un doble efecto interno, presionando al alza los precios de bienes finales y afectando la rentabilidad de las empresas importadoras estadounidenses. Se anticipa que el costo será trasladado rápidamente a los consumidores.
Aunque la fecha de implementación está fijada, la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos trabaja en la definición de la lista precisa de bienes que se verán alcanzados por el nuevo gravamen. Dicho listado determinará el alcance real de la medida a nivel sectorial.
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