Caputo avisa que se viene un trimestre duro por la caída de la recaudación y el agotamiento del crédito

El ministro Luis Caputo notificó a los gobernadores y a la Ciudad de Buenos Aires que la escasez de fondos se extenderá durante el próximo trimestre ante la fuerte caída de la recaudación y el límite del financiamiento en el mercado local.
Caputo comunicó formalmente a las autoridades porteñas y a gobernadores aliados que la transferencia de recursos quedará suspendida por al menos tres meses. Esta parálisis afecta compromisos previos como los fondos para incendios en la Patagonia y el financiamiento de seguridad en Santa Fe. La Casa Rosada mantiene frenados los Aportes del Tesoro Nacional y las partidas destinadas a organismos como el PAMI para priorizar el equilibrio de las cuentas públicas.
Los datos de recaudación de enero confirman la profundidad de la recesión con el nivel de ingresos más bajo de los últimos dieciséis años en términos reales. El informe de la agencia ARCA muestra una suba nominal del 22 por ciento que queda muy por debajo de la inflación acumulada. El Impuesto al Valor Agregado y los derechos de importación reflejan un enfriamiento de la actividad económica y del comercio exterior que reduce los márgenes de maniobra del Palacio de Hacienda.
El mercado de capitales local comienza a mostrar señales de saturación tras un año de intensa emisión de deuda corporativa para sostener la liquidez. Las empresas de primera línea ya captaron cerca de veinte mil millones de dólares en obligaciones negociables y encuentran cada vez más dificultades para obtener financiamiento adicional. Sin acceso fluido al crédito internacional por el nivel del riesgo país, la captación de dólares privados dejó de ser la herramienta que permitía evitar la presión sobre las reservas del Banco Central.
La estrategia oficial ahora depende exclusivamente del ingreso de divisas de la cosecha gruesa previsto para el período entre abril y junio. Se proyectan exportaciones por casi treinta y cinco mil millones de dólares, aunque la liquidación efectiva está sujeta a la volatilidad del clima y a las expectativas cambiarias de los productores agropecuarios. El sector primario advierte que la rentabilidad actual condiciona el ritmo de venta de granos mientras espera señales sobre la carga impositiva.
Ante este escenario de arcas vacías, el Gobierno ratificó que el recorte del gasto público seguirá siendo la única vía para evitar el déficit financiero. La gestión económica apuesta a resistir los próximos noventa días con una disciplina de caja estricta aplicada sobre las provincias y los organismos descentralizados. La viabilidad del programa monetario queda supeditada a la capacidad de los sectores exportadores para generar divisas antes de que se agote el margen de maniobra fiscal.
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