La presión vendedora sobre la deuda soberana en dólares se mantiene en Buenos Aires, a pesar de los recientes pagos, mientras el mercado aguarda señales definitivas de la macroeconomía local.
Los títulos soberanos argentinos denominados en dólares registraron nuevas caídas en las primeras ruedas de la semana, extendiendo una tendencia bajista que no logró revertirse tras el reciente cumplimiento de pago de cupones. Esta dinámica de precios se explica por una combinación de factores externos y una fuerte prudencia inversora a nivel doméstico.
La volatilidad global, impulsada por las perspectivas sobre las tasas de interés de referencia en Estados Unidos, genera un clima de aversión al riesgo que impacta directamente en los activos de mercados emergentes. Esta presión externa se traduce en una mayor dificultad para los bonos de reestructuración local, que ya operan con paridades sensiblemente castigadas.
El dólar oficial opera con leve subas aunque es la volatilidad de tasas la que marca el pulso del mercadoEl mercado financiero local concentra ahora su atención en la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de diciembre. Se espera que este dato oficial arroje claridad sobre la aceleración inflacionaria posdevaluación, un elemento clave para calibrar la sostenibilidad fiscal del programa económico en curso.
Paralelamente, los operadores siguen de cerca la evolución de la política monetaria. La presión sobre las tasas de interés de corto plazo y la dinámica de acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central son monitoreadas como indicadores directos de la estabilidad cambiaria esperada.
Hasta que no se conozcan los números macroeconómicos definitivos de cierre de año, y sin una mejora sustancial en el clima de riesgo internacional, la tendencia bajista sobre la deuda argentina difícilmente se revierta. El mercado se posiciona a la espera de definiciones.
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